Recibir un trasplante representa una nueva oportunidad de vida. Sin embargo, después de la cirugía comienza una etapa de cuidados que son fundamentales para proteger el órgano trasplantado. Uno de los más importantes es el tratamiento con medicamentos inmunosupresores.

Pero ¿qué es la inmunosupresión y por qué es tan necesaria?

¿Qué es la inmunosupresión?

Nuestro sistema inmunitario funciona como una defensa que protege al organismo frente a diferentes amenazas. Después de un trasplante, puede reconocer el órgano recibido como algo extraño y tratar de atacarlo. Esta respuesta se conoce como rechazo.

Los medicamentos inmunosupresores ayudan a disminuir de manera controlada esta respuesta del sistema inmunitario, permitiendo que el organismo acepte el órgano trasplantado y favoreciendo su buen funcionamiento.

¿Por qué es tan importante el tratamiento?

Los medicamentos inmunosupresores, también llamados medicamentos antirrechazo, son esenciales para reducir el riesgo de rechazo del órgano.

El tratamiento y las dosis son diferentes para cada persona y pueden cambiar con el tiempo de acuerdo con su estado de salud, los resultados de sus exámenes y las indicaciones del equipo médico.

Por eso, sentirse bien no significa que se pueda suspender el medicamento. En muchos casos, el tratamiento debe mantenerse durante todo el tiempo que el órgano trasplantado continúe funcionando.

¿Qué pasa si se suspenden los medicamentos?

Dejar de tomar los medicamentos, reducir la dosis o modificar los horarios sin autorización médica puede aumentar el riesgo de rechazo y poner en peligro el órgano trasplantado.

Si un paciente tiene dificultades para conseguir sus medicamentos, presenta efectos secundarios, olvida una dosis o tiene dudas sobre su tratamiento, debe comunicarse con su equipo de salud y evitar tomar decisiones por cuenta propia.

¿La inmunosupresión tiene riesgos?

Al disminuir la respuesta del sistema inmunitario, los medicamentos inmunosupresores pueden aumentar la posibilidad de desarrollar algunas infecciones y producir determinados efectos secundarios.

Por esta razón, los controles médicos son indispensables. El seguimiento permite evaluar cómo está funcionando el órgano trasplantado, revisar los medicamentos y realizar los ajustes necesarios para encontrar el equilibrio adecuado entre prevenir el rechazo y proteger la salud del paciente.

Cuidar el tratamiento es cuidar una nueva oportunidad

Después de un trasplante, cumplir correctamente con el tratamiento es una parte esencial del cuidado. Tomar los medicamentos según las indicaciones, asistir a los controles, informar cualquier síntoma y consultar antes de utilizar otros medicamentos o productos naturales son acciones que pueden contribuir a proteger el órgano trasplantado.

La inmunosupresión puede parecer compleja, pero su propósito es sencillo de entender: ayudar al organismo a aceptar y cuidar el órgano que ha recibido.

En la Fundación Nacional de Trasplantados promovemos la educación y el acompañamiento de pacientes y familias, porque conocer el tratamiento y comprender su importancia también hace parte del proceso de cuidar una nueva oportunidad de vida.

Ayúdanos a compartir.