Ingerir medicamentos conlleva riesgos y más si se abusa de ellos, se toman de forma inadecuada o no se conservan según las instrucciones. Porque más vale prevenir que curar, toma nota de estos consejos básicos para evitar errores con posibles efectos adversos para la salud.
1. No alteres la forma farmacéutica
Los medicamentos se pueden ingerir, inyectar, inhalar, insertar vía rectal o vaginal, aplicar sobre la piel o sobre las mucosas. En cualquier caso, y a no ser que el farmacéutico le indique lo contrario, la forma farmacéutica no se debe alterar nunca ya que es el vehículo diseñado para que el principio activo llege al órgano dónde debe ejercer su efecto. Si se altera la forma farmacéutica se impide que el medicamento funcione correctamente.
2. Conserva el medicamento según las instrucciones del envase
Hay medicamentos (como las insulinas) donde se indica que se han de conservar entre 2 y 8 °C, esto significa que hay que meterlos en la nevera y nunca en el congelador. En otros se indica que hay que conservarlos a temperaturas inferiores a 25 o a 30 °C. Y en otros casos no aparece ningún tipo de indicación, eso significa que se pueden conservar a temperatura ambiente sin problemas.
Hay que tener en cuenta que las condiciones extremas de luz, temperatura o humedad pueden afectar a su calidad y eficacia. Lo más apropiado es guardarlos en un cajón o armario fuera del alcance de los niños.
3. No dupliques la dosis cuando te saltes una toma
Cuando nos olvidamos de tomar una dosis, no debemos duplicar la dosis en la siguiente toma. Lo aconsejable es esperar a la siguiente toma y continuar con normalidad.
4. No tomes medicamentos porque te lo aconsejen tus conocidos
Muchas veces nuestros familiares o amigos nos recomiendan, con la mejor de las intenciones, medicamentos o remedios herbales que a ellos les han funcionado bien. Hay que tener en cuenta que los medicamentos nunca son inocuos, que todos producen efectos adversos y que, dependiendo de nuestro estado de salud, un mismo medicamento se puede comportar de forma diferente en dos personas distintas.
5. Cuidado con los remedios herbales
Debemos asegurarnos de que los remedios herbales o plantas medicinales que tomamos no interaccionan con nuestra medicación. Existen multitud de productos herbales que no se comercializan como medicamentos sino como complementos alimenticios pero que poseen propiedades farmacoterapéuticas y pueden interaccionar con nuestra medicación habitual. Con todos ellos debemos asegurarnos, preguntando a nuestro médico o farmacéutico, si podemos o no tomarlos.
6. Desecha los medicamentos correctamente
Los medicamentos sobrantes no se deben de tirar a la basura. Hay que llevarlos a la farmacia y depositarlos en los contenedores SIGRE dispuestos para ello. Los medicamentos han de ser eliminados del medio ambiente a través de los canales adecuados, de lo contrario pueden acabar contaminando nuestro entorno y pasar a las aguas de consumo.
7. Dosifica las formas líquidas con el medidor que viene en la caja
Los jarabes y suspensiones orales vienen siempre con un dosificador dentro del envase que marca las medidas exactas que vienen en el prospecto. Es recomendable usar siempre este dosificador, en vez de usar como medida la cuchara que tenemos en casa. En caso de que perdamos el dosificador siempre podemos comprar una pequeña jeringuilla dosificadora en la farmacia.
8. Revisa la fecha de caducidad de forma regular
En los envases y en los blísters de los medicamentos se indica siempre la fecha de caducidad. Es importante revisar, al menos una vez al año, las fechas de aquellos medicamentos que tenemos en el botiquín de casa, y aquellos que estén caducados deberemos de llevarlos al punto SIGRE.
Usa tus medicamentos con conciencia. Tu salud lo agradecerá.
Comparte esta información y ayúdanos a crear conciencia.







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